28/03/10

Asturias

A veces piensas que todo ha terminado. Todo el dolor y sufrimiento se toman un descanso. Has visto una puerta abierta. No, la abrieron de un portazo para que la oyeras y la cruzaras. Te das cuenta de que la puerta te lleva al lugar dónde quisiste, con la gente que quisiste. Tanto insistir al final dio sus frutos. Nunca pensé que un lugar fuera a ayudarme tanto, incluso antes de llegar.



















Dios da gaites a quien nun pue soplales