Después de leer este libro, soñé con esa situación muchísimas veces. Pero el ángel o el demonio eran amigos míos. Pensé en la cantidad de veces que se nos presenta esa circunstancia en nuestra vida y en la que se ve quiénes son amigos y quiénes no.
He llegado a la conclusión de que, si Dios es amor, no puede crear cosas malas. Si no crea cosas malas, todas las cosas que crean son buenas. Si todas las cosas que crea son buenas, el ser humano es bueno. No creo que existan las malas personas… Creo que existen personas que no hacen el bien. El mal no existe. Lo que consideramos como tal, es la ausencia de bien. Al ser hombres, necesitamos ponerle un nombre a todo, asignarle un concepto. Esto me recuerda a lo que alguien contó: la oscuridad no existe. Llamamos oscuridad a la ausencia de luz. Pero la oscuridad no es nada, sólo es un concepto inventado por los hombres.

Todos tenemos momentos en que no somos capaces de pensar mal de nadie, que necesitamos desvivirnos por los demás, que necesitamos crecer como personas, madurar y llegar a ser la mejor persona que podemos ser. Ha sido en uno de esos momentos en que me he dado cuenta de que en el mundo sólo hay “ángeles”.
1 pedazos:
Sienta bien leer estas cosas, de vez en cuando... :)
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